Donde regresan las mariposas

El santuario de la mariposa monarca es un territorio que se sostiene gracias a la resistencia de quienes lo cuidan.

Caminar entre miles de mariposas es una experiencia difícil de traducir en imágenes. El sonido, la luz filtrada por los árboles, el movimiento constante. Todo ocurre con una calma que parece frágil, como si dependiera de que alguien siga defendiendo ese lugar.

Este santuario también está marcado por la historia de Homero Gómez González, guardián y defensor del bosque, quien fue asesinado por su oposición a la tala ilegal. Su nombre aparece inevitablemente cuando se habla de este sitio, no como un dato aislado, sino como recordatorio de que estos paisajes existen porque alguien decidió protegerlos, incluso a costa de su vida.

Mirar a las mariposas es también mirar todo lo que hace falta para que sigan regresando.

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