El 7 de marzo, nuevamente el Centro Histórico de la CDMX fue sellado a la vista, creando esta paradoja de mostrar mientras esconde: edificios históricos y sedes de gobierno cubiertos con láminas metálicas que ocultan fachadas, puertas y ventanas.
Y justamente estas láminas que ocultan ayudan a completar, con pintas y fotografías, el mensaje de movimientos anteriores y anticipan el futuro: el día siguiente, el 8M, cuando nuevas pintas e imágenes se unirán a estas, mostrando que las cosas cambian poco en este espacio centenario.
La pieza #15, “No llegamos todas“, se encuentra entre mis favoritas; es una imagen cercana y personal.















